Se ha publicado un estudio en el que se demuestra que tomar curcumina, incluso a corto plazo, conduce a mejoras en un "hígado graso".
La enfermedad de hígado graso (de origen no alcohólico) es un problema de salud muy extendido que está a menudo relacionada con el estilo de vida, y se puede reducir con hábitos de comida más saludables y la suplementación con curcumina, el polifenol que se encuentra en la cúrcuma, debido a los resultados de este estudio que demuestra que la curcumina tiene efecto hepatoprotector (hígado protector) y beneficios como hipolipemiante (reductor de grasa), mejorando otros síntomas de los pacientes con enfermedad de hígado graso no alcohólico.
Los investigadores administraron a los pacientes 70 mg / día de curcumina durante 8 semanas. El contenido de grasa en el hígado se midió mediante ecografía y se controló el perfil de la glucemia, lípidos, y las reacciones enzimáticas de aminoácidos al principio y al final del estudio. Se encontró que la curcumina producía una reducción 78,9% en el contenido de grasa en el hígado. También hubo reducciones en el índice de masa corporal, el colesterol, los triglicéridos, y la glicohemoglobina (contenido de azúcar en la sangre, una prueba de diabetes). La curcumina se encontró que era segura y bien tolerada por los pacientes, y por lo tanto los investigadores llegaron a la conclusión de que puede ser una manera bastante rápida para mejorar un hígado graso.
(Sepideh Rahmani, Sedigheh Asgary et al., “Treatment of Non-alcoholic Fatty Liver Disease with Curcumin: A Randomized Placebo-controlled Trial.” Phytother Res. 2016 Jun 8. Epub 2016 Jun 8.)
Investigadores argentinos de la Universidad de Buenos Aires y de la Universidad Nacional de Rosario, encontraron que el muérdago criollo, una especie de la flora argentina utilizada ampliamente por la medicina popular, tiene la propiedad de disminuir el colesterol en la sangre, y podría convertirse en un futuro próximo en un medicamento efectivo para controlar esta problemática que afecta millones de personas. Las drogas sintéticas disponibles en el mercado actualmente son eficaces pero en determinadas ocasiones presentan efectos adversos, con lo que disponer de estructuras químicas naturales, resultaría una ventaja.